El cono de helado es felicidad universal — ese cucurucho crujiente con una bola (o dos, o tres) que nadie rechaza. Ahora también es un par de aretes hechos a mano.
Isabel estira y modela la arcilla polimérica a mano, capturando la textura del barquillo y el color cremoso del helado. Una vez listas las piezas, van al horno y se barniza para proteger los colores naturales de la arcilla y darles brillo.
Para heladeras de corazón, para quien siempre pide dos sabores, o simplemente para llevar el mejor postre del mundo en las orejas.
Hecho a mano por Isabel en Lima, Perú · el tamaño puede variar ligeramente — cada pieza es única.








