La ocopa arequipeña no es solo una salsa — es identidad, es Arequipa, es el sabor que te sigue a donde vayas. Y ahora también es un par de aretes.
Isabel diseñó cada pieza desde el boceto: el plato servido, el verde característico de la ocopa, la papa, el huevo, moldeados a mano en arcilla polimérica con paciencia y detalle. Pasan por el horno y el barniz para que los colores queden perfectos y duraderos.
Perfectos para arequipeñas orgullosas, para regalar a alguien que ama la gastronomía del sur del Perú, o para llevar un pedacito de Arequipa donde vayas.
Hecho a mano por Isabel en Lima, Perú · el tamaño puede variar ligeramente — cada pieza es única.





